a Gabriela   tengo cuarenta años y por primera vez en la vida me compré una mesa, una mesa plegable con dos sillas hace un...


a Gabriela 

tengo cuarenta años
y por primera vez en la vida
me compré una mesa,
una mesa plegable
con dos sillas

hace unos días empecé
a coordinar un taller
de lectura de poemas
en una librería
por el cual cobro algunos pesos,
también por primera vez

al taller vinieron once personas

durante el encuentro
leímos esos versos
de Hugo Padeletti que dicen

"La poesía se hace/
queriendo/
y sin querer./
Golpeas/
en esta costa/
y se juntan arenas/
en la otra./"

con la plata que gané por el taller
me compré hace un rato
la mesa plegable y las sillas

ahora miro
mis muebles nuevos
dispuestos en el departamento

el de hoy
es mi modesto golpe en la costa

leo unos versos
con un grupo de personas, acá
y  la poesía
me regala unos muebles
para descansar
comer       escribir
en mi casa

que está internada desde el sábado cuando después de comer por tres días seguidos pastel de papas con la cebolla rehogada en manteca ...


que está internada desde el sábado
cuando después de comer por tres días seguidos
pastel de papas con la cebolla rehogada en manteca
la bomba le explotó en el estómago por la madrugada
y la trajeron de urgencia
hasta el viejo hospital de morón

y los médicos
luego de diagnosticarle algo relacionado
con la gastritis la vesícula los problemas que no habla
lo que reniega con los clientes de su colchonería
la dejaron internada y con suero

acostada en la cama desde la que ahora
como lo que siempre fue
una muñequita de hermosos ojos verdes
me cuenta en detalle sus peripecias de internada
hace tres días con sus dos noches

es mi mamá la que está
sentada frente a mí y a ustedes
a la que miro y dejo hablar

la que se sienta en la cama alta del hospital
con sus piernas colgando
con esos pies pequeños
de princesa sin reino

es esta mamá
que me decía
cuando yo tenía cinco años
que ella estaba cansada de la vida que llevaba
y que soñaba con ser una hormiguita
o una nube        o un yuyo
de esos que crecían a la orilla de la vía
allá en mi barrio Merlo Gómez

es la que me organizaba fiestas
de cumpleaños que siempre terminaban
con ella enojada y yo llorando
porque en un arranque de posesiva pasión
yo no soportaba que jugara
con alguno de mis amigos

es la mamá que me confesó
cuando yo era adolescente
que había hecho un trío con un novio
y con otra mujer

es la que nunca fue
a un acto escolar a verme

es la que se fue embarazada de mi hermana
con su nueva pareja
y que no me llevó con ella
porque su nuevo novio no me soportaba

es la mamá que me dijo
“siempre tenés que preguntar
todo lo que no entiendas”

es la mamá que me dijo
que no le importaba lo que yo fuera
cuando a los quince años le confesé llorando
“estoy enamorado de un pibe
creo que soy homosexual”
y me dijo que lo único que deseaba era
un hijo buena persona
y que eso ya sucedía

es la que hacía gimnasia jazz
escuchando true blue de madonna
con una malla enteriza negra y polainas
y unos rulos hermosos
de una permanente que era mi orgullo

es la mamá a la escuché mil veces
contar todo lo que sentía
y pensaba sobre sus hombres
y es la que me preguntaba cuál
me parecía a mí
que más le convenía

es la mamá que me despide en la puerta
de la habitación 211 
y mientras me abraza me dice:
“pobrecito mi negro
siempre medio arisco
con esta mamá que lo lastimó tanto
y a la que todavía no perdona”

esta mamá       es esa mamá
y al mismo tiempo
ya no es

Acá estamos nuevamente en una cama más Y si bien nuestros cuerpos año tras año van cambiando (el mío cada vez más cuadrado e...


Acá estamos nuevamente
en una cama más

Y si bien nuestros cuerpos
año tras año
van cambiando
(el mío cada vez más cuadrado
el tuyo cada vez más angosto)
tu mirada sobre mí
mi mirada sobre vos
es la misma
de la vez que te dije
“che, me gustás
¿da para coger?”

Y nuestro amor
se renueva
esporádico

que los extranjeros paguen por estudiar en la universidad pública, dice el gobierno una vieja compañera mía de la secundaria ...


que los extranjeros
paguen por estudiar
en la universidad pública,
dice el gobierno

una vieja compañera mía
de la secundaria
de apellido Kredevich
festeja esta noticia en las redes
sociales

tu mirada
cuando en séptimo grado
saliste abanderado
y la maestra te dijo
que no vestirías
blanquiceleste
porque un compañero
su papá      su mamá
se quejaron con la directora


casi dando una vuelta con él en el aire y su poco peso su fragilidad te impresionaron tanto que años después cada vez que la ...


casi dando una vuelta con él

en el aire

y su poco peso su fragilidad
te impresionaron tanto
que años después
cada vez que la tormenta
de tu borrachera se desataba
sobre nosotros,
vos abuelo,
entre golpes y puteadas
lo recordabas
y nos contabas
de esa vez que levantaste
a tu papá moribundo de la cama
y algo giró en vos

nos decías que ese hombre
imponente
al que temiste tanto durante tanto
tiempo
al final de su vida atorrante
era una poca cosa

ese padre que casi no viste,
abuelo,
que se iba lejos de vos y tu mamá
durante dias meses años
enteros
que volvía como macho
enfermo a su casa
para que su mujer lo cuidara
y su mujer lo cuidaba
como debía
sin reproches

ese padre hizo girar
esta rueda del infortunio,
abuelo,
que nunca deja de girar
en nuestra familia

que sigue girando
en alguna parte
y hace
que ahora te mire
mientras cenamos en año nuevo
te vea brumoso
te vea y me pregunte por qué,
vos,
que fuiste el hombre
al que más amé
el primer hombre de mi vida
sos en esta vuelta de la noria

este viejo
un poco senil
que miro

este viejo un poco perdido
que quizá recuerda de nuevo
a su padre
al que ya no lo levanta
ya no gira con él en el aire

"Un ranchito borracho de sueños y amor quiero yo" Ramón Ayala esta Villa Trankila que en tus palabras se transf...

"Un ranchito borracho de sueños y amor
quiero yo"


Ramón Ayala


esta Villa Trankila
que en tus palabras
se transforma
en todas las Trankilas que fuiste habitando

esta villa miseria
que a veces odiás
porque sus autos incendiados
sus pibitos descalzos
su basura acumulada en las esquinas

esta villa
que se llena con la alegría
de las travestis
que se arracimaban
como uvas jugosas
de vino prohibido
cerca de tu ranchito
y que vos y tus hermanos miraban
con deseoso espanto
cuando andaban todos juntos
conociendo el barrio
en manada ni bien
mamá Bienvenida
los trajo del Paraguay

esta villa
y el tiroteo
que los dispersó a vos
y a tus hermanos
como papelitos a la marchanta
con sus guardapolvos blancos
mientras corrían sin entender
lo que estaba pasando

esta villa
y sus perros
todos sus perros
pero en especial los tuyos:

Dogui
Marc
Blaster
y Milo que dormía con uds
en el Paraguay
pero que vos no recordás

esta villa miseria
en la que soy turista
un extranjero
y que me devolvés como desafío
cuando refunfuñoso me decís
“¿si tanto te gusta
la villa
por qué no te venís
a vivir vos
acá?”

esta Villa La Tranka
que junto a Villa Corina
a La Isla Maciel
a Villa Inflamable
a Villa La Segunda
a Villa La Casita

forman este camalotal de amor que nos rodea
del cual se desprenden cada tanto
un jacinto de agua
una flor de bora
un camalote
una tarulla
una tarope
una aguapey
que trae en su centro
a muchachos hermosos
como vos,
la Yboty      la flor más hermosa.

"¿te acordás de tus abuelas? ellas fueron las obreras más reales las primeras trabajadoras que conociste la Chicha y sus hi...


"¿te acordás de tus abuelas?
ellas fueron las obreras más reales
las primeras trabajadoras
que conociste
la Chicha y sus historias de cuando entró
a trabajar en una fábrica de medias
a los diez años
y de la vez que se hizo pis encima
porque no se animó a pedir permiso
para ir al baño
¿te acordás de las manos de tu abuela María
y de ese olor que siempre las adornaba
una mezcla de comidas
y lavandina
que para vos era
el aroma más lindo que podías pedir?"

asi me habla al oído y me dice
la Ternura
cuando voy muy temprano
por la mañana en el invierno
al colegio a dar mis clases
en esos colectivos penumbrosos
cálidos de aire enrarecido
y veo a los obreros durmiendo
y a las muchachas de limpieza por hora
cabeceando
mezquinándole sueños al trabajo

la Ternura me habla y me habla
y casi me convence
para que le acomode el pelo
a ese muchacho grandote
de ropa manchada con cal
que sueña en el asiento largo de atrás

la Ternura me habla y me habla
y me señala a esas muchachas jóvenes
de pelo renegrido
que ya tienen las manos de mi abuela María
y que viajan aferradas
a sus carteras baratas        ricas en ilusiones,
me las señala y me dice:

"deciles que son hermosas"

pero no me animo
y le digo:

"Ternura
vos estás loca
no me traigás problemas"

entonces ella
me mira un poco desilusionada
encara para la puerta del colectivo
y se baja
una parada antes que yo

el viaje
llega a buen termino

el albañil llega al trabajo
y recibe el primer mate de la mañana
de manos de su compañero,
la muchacha baja del colectivo
llega a la casa de su patrona
y pone la pava a calentar,
yo llego al colegio
comienzo con mis clases
mientras mis alumnos de tercer año
me convidan mates
dulce dulcísimos

y así
de casa al trabajo
y del trabajo a casa
sin demoras
sin confusiones

en colegios del conurbano no tengo automóvil y por eso mi vida se desplaza de colectivo a tren de tren a colectivo de espera e...


en colegios del conurbano

no tengo automóvil
y por eso mi vida se desplaza
de colectivo a tren de tren a colectivo
de espera en espera

y hay días más diáfanos que otros
en que una clara lucidez
me permite ver

por ejemplo
en la parada del colectivo
a ese nene
que aupado por su mamá
la observa fascinado
le acaricia el pelo
la besa

ella le sonríe
mirándolo bien de cerca
se pone bizca
le da muchos besos

o veo por ejemplo
a esos dos pibes
con esa delgadez fibrosa
tan propia
de la rutina laboral

esos pibes
que esperan el tren
en Los Polvorines
y conversan con el idioma
de los sordomudos
ese idioma de señas
que hace que se miren
con mucha atención
se sonrían mutuamente

el nene
la mamá
los muchachos
prescinden
del lenguaje
hablado o escrito
de su sonido engañoso
de su sentido taimado

trabajo
de profesor de lengua
y literatura
en colegios del conurbano
y a veces me siento
traicionado por mis palabras

“Tu corazón perro cansado” Fernando Noy Llorás por los cachorros que encontramos tirados en la plazoleta detrás del alto av...


“Tu corazón
perro cansado”
Fernando Noy

Llorás por los cachorros
que encontramos tirados
en la plazoleta detrás del alto avellaneda.

Llorás por los cachorros
y también quizá   llorás por vos
por tus hermanos
que fueron cachorros tirados
por tu mamá perra
porque se vino a trabajar cama adentro
a esta gran ciudad kurepi.

Pero a diferencia de estos perros
que juegan a nuestros pies
y recelan de nuestra presencia

los imagino a ustedes    paraguayos
perros
de esta perra vida sudamericana
unidos por el mismo olor
que le sirvió a la perra que los parió
para retenerlos junto a ella
a pesar de cualquier distancia

le sirvió guardar ese olor a ella
cuero adentro
mientras limpiaba lavaba fregaba cocinaba

le sirvió guardar ese olor
como guardaría en un sobrecito
el peso a peso argentino
mientras soñaba como perra
seguir el rastro de sus po jagua.

Y pasado un tiempo
en que cada año fueron siete años
seguramente
le sirvió guardar ese olor
para rastrearlos
hasta encontrarlos
en las distintas casas
de tías vecinas amigas    perras
paraguayas
en esas casas que eran la diáspora
de su corazón de perra partida.

Y al encontrarlos
seguro
los tomó suavemente
con su boca
del pellejo arriba del cogote
los trajo
una a uno a uno a uno a uno
y los puso en montoncito
acá
en Villa Trankila
junto a ella.

La veo    la imagino
que comienza a olerlos
lamerlos      morderlos
syi asy
acá
en su ranchito villero
sintiendo que se atenúa un poco
solo un poco
el aullido que nunca cesará.